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Transcripción

Quiero que volvamos al libro de Salmos porque realmente es como abrazar el Océano Atlántico, hay mucho aquí y realmente merece otro estudio.

Así que les pido que tomen su Biblia y vayan conmigo al Salmo 53 antes de continuar, y quiero atraer su atención al hecho de que el Salmo 53, versículos 1 al 3, es casi una repetición palabra por palabra del Salmo 14, versículos 1 al 3 que ya hemos estudiado, pero quiero que vean que esto es tan importante, que de hecho se repite en el libro de Salmos.

Así que Salmo 53, comenzando en el versículo 1, fíjense: el necio ha dicho en su corazón no hay Dios, eso lo vimos en el Salmo 14, versículo 1 —en el texto hebreo no está la palabra “hay”, sino que dice literalmente, el necio ha dicho en su corazón -no Dios-, en otras palabras, sabe que hay un Dios, pero rechaza al Dios que sabe que existe.

Se han corrompido, han cometido injusticias abominables, No hay quien haga el bien, Dios ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios. 

Versículo 3, todos se han desviado, a una se han corrompido, no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno, una vez más esta es la acusación a la humanidad debido al pecado de Adán y la naturaleza pecaminosa traspasada al momento de la concepción, a todos los nacidos de la raza de Adán. 

Vayamos al Salmo 93, y este da inicio a una sección conocida como “Salmos de entronización”, Salmo 93 al 99, estos Salmos tienen una frase característica que encontramos al comienzo del Salmo 93, versículo 1, el Señor reina, más adelante se repite en el salmo 96, versículo 10 digan entre las naciones el Señor es Rey, se repite más adelante en el Salmo 98 y Salmo 99, es una reafirmación de esta prominente verdad —¡el Señor reina! 

R.C. Sproul ha dicho que la soberanía de Dios es la doctrina favorita de Dios, y dijo que sería tu doctrina favorita si tú fueras Dios, porque significa que uno está a cargo y en control de todo lo que ha creado. Así que observen el Salmo 93, el versículo 1 el Señor reina, el Señor reina y solo el Señor es el que reina, observen que no dice el Señor y Satanás reinan juntos, no dicen el Señor y el hombre reinan juntos, no dice el Señor y la buena suerte o la mala suerte reinan juntos, no dice el Señor y el azar o el destino o las contingencias o nada, no, dice el Señor reina.

Observen, está en tiempo presente cada momento de cada día el Señor reina, no es que estemos esperando que el Señor reine en la segunda venida y que hasta entonces solo tratamos de vigilar el fuerte, no, el Señor reina ahora mismo, tiempo presente, y no es: bueno, el Señor reinó en el pasado, en tiempo del Antiguo Testamento cuando intervino con tantos milagros extraordinarios, pero que ya no reina como lo hizo en otro tiempo, no, ¡el Señor reina! 

Ahora mismo, cada vez que se lee este texto el Señor está sobre su trono, y está gobernando, administrando y controlando todo lo que Él ha creado aquí, vestido está de Majestad, ¡qué reinado tan majestuoso es este! 

Él Reina en vestido de esplendor, el Señor se ha vestido y ceñido de poder, eso es importante, significa que él tiene la fuerza y el poder para llevar a cabo todos sus decretos ejecutivos, una cosa sería decretar algo, pero no tener la influencia para respaldarlo y sacarlo adelante, pero aquí dice que el Señor reina y tiene el poder para llevar a cabo todas sus decisiones, todos sus decretos van acontecer porque nadie puede resistirse al Señor, de hecho el mundo está firmemente establecido, no se moverá.

Me dan risa las personas que dicen que el mundo va a estallar, necesitan leer la Biblia, Él tiene el mundo entero en la palma de su mano y no va a estallar hasta que Él lo haga estallar al final, y crea un cielo nuevo y una tierra nueva.

Así que este es un Salmo importante, versículo 2, desde la antigüedad está establecido tu trono, Él ha estado en ese trono por mucho tiempo, así que ¿cuánto tiempo ha estado Él en su trono?, dice: Tú eres desde la eternidad —desde toda la eternidad pasada—, tan atrás como pueda remontarse la mente humana en las edades pasadas, Dios ya estaba ahí, y Dios ya estaba establecido en su autoridad suprema sobre todas las cosas.

Los torrentes han alzado, oh Señor, los torrentes han alzado su voz; los torrentes alzan sus batientes olas, la imagen aquí es la de un mundo en caos como un mar tormentoso y las olas azotan contra la costa, y aquí la soberanía de Dios se visualiza como las rocas que están en la costa. Se repite tres veces para enfatizar, los torrentes han alzado, los torrentes han alzado, los torrentes alzan sus olas, pero observen el resultado Más que el fragor de muchas aguas, más que las poderosas olas del mar, es poderoso el Señor en las alturas, la roca pulveriza cada vez las olas en millones de gotas, la roca sigue inmóvil, las fieras olas se estrellan. 

Así es cuando este mundo malvado se levanta contra el Dios todopoderoso en su soberanía, Él no se mueve, Él es el Señor en lo alto. 

Ahora, el Salmo 96, versículo 10, este es el mensaje que proclamamos al mundo la soberanía de Dios en su autoridad suprema: decid entre las naciones el Señor reina, en otras palabras, lo siento por tu dios, tu dios fabricado que no es un dios, el único Dios vivo y verdadero, reina sobre todo el planeta que Él ha creado, su jurisdicción no tiene límites —decid entre las naciones: el Señor reina.

Y luego, en el Salmo 97, versículo 1 el Señor Reina; regocíjese la tierra, Salmo 99, versículo 1 el Señor reina; estremézcanse los pueblos, esta es una declaración de la soberanía de Dios todopoderoso; la repetición es intencional, una y otra vez, y otra vez, debería ser como un clavo enterrado en una tabla, enterrado con muchos golpes para que se grave en nuestra mente, y nuestro pensamiento. 

Y el Salmo 103 [repite], ustedes los conocen, Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser su santo nombre, y todo el resto del Salmo da las razones por las que deberíamos bendecir el nombre del Señor; la alabanza tiene sus razones, y no tenemos tiempo para revisar todo este Salmo y recoger todos los motivos por los que deberíamos alabar a Dios.

Pero por favor miren el versículo 17, solo tengo que enfocarme rápidamente en el versículo 17, Mas la misericordia del Señor es desde la eternidad —esa es la eternidad pasada—  hasta la eternidad, —la eternidad futura—, eso es realmente Romanos 8:29 y 30 a los que antes conoció, también los predestinó, y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó también justificó; y a los que justificó también glorificó.

Comienza en la eternidad pasada, termina en la eternidad futura, el grupo con el que comenzó la eternidad pasada es el grupo que lleva la consumación en la eternidad futura, su misericordia es desde la eternidad, cuando puso Su afecto y Su corazón sobre sus escogidos, y se extiende a la eternidad futura cuando los lleve a la gloria.

Y luego versículo 19, solo para establecer que Él tiene la autoridad para realizar esto. El Señor ha establecido su trono en los cielos, nadie más le dio su trono, nadie más le entregó el cargo, nadie le dio el voto, Él ha afirmado su propio trono en el cielo y su soberanía domina, sobre todo, todos los pueblos, todos los sucesos, todas las circunstancias, toda la historia, todos los destinos, todos los corazones, todas las voluntades, todas las mentes, todas las vidas, todos los seres angélicos, todos los demonios, los espíritus, y su Reino domina, sobre todo. 

Este es el firme fundamento sobre el cual descansan muy firmemente las cinco doctrinas de la gracia. 

Vamos al Salmo 105, versículo 6: Oh simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos, Él es el Señor nuestro Dios, Él es el Dios que escoge su pueblo, Él es el Dios que ha escogido una novia para su Hijo, Él es un Dios que escoge, es un Dios que pasa por alto, es un Dios que pone su corazón sobre aquellos que ha escogido. 

Salmo 106, versículo 5 leemos los mismo: para que yo vea lo prosperidad de tus escogidos, una vez más el salmista reconoce que Dios tiene el derecho de escoger quién será su pueblo. Salmo 112, versículo 9, leemos ¿cuánto dura su salvación para su pueblo?, con liberalidad ha dado a los pobres —ahora escuchen esto— Su justicia permanece para siempre, y también está implicado aquí la justicia que Él le ha dado a su pueblo, permanece para siempre, nuestra justicia que nos es dada en el acto de la justificación, en realidad es, por supuesto que lo sabemos, la justicia de Dios en Cristo, pero permanece para siempre. 

El Salmo 115, versículo 3 es otra dramática declaración de la suprema autoridad de Dios en los cielos, quiero comenzar leyendo en el versículo 1: No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia y tu verdad, ¿por qué han de decir las naciones? y ¿dónde está ahora su Dios?, en otras palabras, ¿dónde está Dios? Ustedes hablan de su Dios ¿dónde está Dios? 

Eso es lo que dicen las naciones incrédulas, y el salmista responde la pregunta, —yo le voy a decir dónde está— Dios está en los cielos, Dios está en su trono y Dios hace lo que le plazca, lo que Él quiere, miren el versículo 3, nuestro Dios está en los cielos, como respuesta a la pregunta “dónde está Dios”.

Y ahora, ¿qué hace mientras está en el cielo? Él hace lo que le place; eso me encanta, porque Dios es totalmente sabio y todo lo que hace es perfecto, Él es plenamente amoroso con su pueblo, será, no solo para su gloria sino también para nuestro bien, y Dios es todopoderoso, Él puede hacer que suceda todo lo que le plazca, esto es una extraordinaria declaración de este firme fundamento sobre el cual descansan las doctrinas de la gracia

Salmo 121[repite], versículos 7 y 8 el Señor te protegerá de todo mal, Él guardará tu alma, Satanás no arrebatará ni una sola alma que se haya comprometido con el Señor, ninguna de sus ovejas perecerá, el Señor protegerá tu vida.

Versículo 8 el Señor guardará tu salida y tu entrada, esa es una expresión figurativa para todas tus actividades, es como decir, predica la Palabra a tiempo y fuera de tiempo, bueno, no hay otro tiempo, es a tiempo o fuera de tiempo, es una forma figurativa de decir: todo el día, cada día, veinticuatro horas al día, siete días a la semana, predica la Palabra.

Y decir el Señor guardará tu salida y tu entrada es otra forma de decir todo el día, cada día, desde ahora, es decir, en esta vida y para siempre en referencia a la vida que viene, más allá de la tumba; esta es la perseverancia de los santos, la seguridad eterna del creyente, la gracia preservadora de Dios. 

Salmo 125, los primeros dos versículos, Salmo 125, Los que confían en el Señor, refiriéndose a la fe salvadora, a la fe que cree en Dios, son como el monte Sion —que es inconmovible— que permanece para siempre, ¿por cuánto tiempo?, para siempre, por esa cantidad de tiempo es que somos guardados por el Señor en quien hemos puesto nuestra confianza, somos guardados para siempre, somos como el monte Sión que no puede ser conmovido.

Ningún creyente se volverá jamás un incrédulo y nadie que sea salvo se perderá ni perecerá jamás, eso es glorioso, miren el siguiente versículo, Como los montes rodean a Jerusalén, así el Señor rodea a su pueblo, en otras palabras, no podemos alejarnos de Él, Él es ineludible.

¿Estaremos con Él por cuánto tiempo? Miren la siguiente línea, desde ahora en adelante, es decir, durante toda la vida aquí en la tierra, y para siempre, lo dice nuevamente al final del versículo 1, cualquiera que crea que puede perder su salvación está leyendo la Biblia en un cuarto oscuro con los ojos cerrados, están dormidos y su Biblia está cerrada o al revés, el Señor nos guarda para siempre. 

Salmo 135 [repite], versículo 6 este es un gran versículo, de hecho quiero comenzar en el versículo 1, Alabad el nombre del Señor, ¿saben lo que significa la palabra alabar?, gloriarse del Señor, enorgullecerse de Dios, vemos personas que tienen su equipo de fútbol favorito y siempre andan alardeando, y presumiendo sobre su equipo, y lo bueno que es, quieren hablar lo bueno que es su equipo, ponen adhesivos en sus autos, usan sus camisetas, usan gorras —y hablo de hombres grandes que pareciera que todavía estuvieran en la universidad—, esa es la idea aquí, que nos gloriamos en nuestro Dios humildemente, le damos a Dios la gloria en todas las cosas, así que lo repite, Alabad el nombre del Señor; Alabadle siervos del Señor.

¿Por qué deberíamos alabar al Señor? Él dice en el versículo 3, Aleluya, porque el Señor es bueno; Cantad alabanzas a su nombre porque es agradable, llegamos a los versículos 5 y 6: Porque yo sé que el Señor es grande, Y que nuestro Señor está sobre todos los dioses. 

¿Qué distingue al único Dios y verdadero de todos los falsos ídolos que tienen ojos que no pueden ver, que tienen bocas que no pueden hablar? El versículo 6 nos responde, el Único Dios vivo y verdadero es el Dios soberano quien hace todo lo que le place, ese es Dios. 

Cualquiera otro dios es el producto de tu imaginación, así que dice el versículo 6: Todo cuanto el Señor quiere lo hace, esa es una declaración que lo incluye todo, no tuvo que llevar el asunto a una junta, no necesita una aprobación de la mayoría, cualquier cosa que a Él le plazca, cualquier cosa, la que Él quiera la realiza, y lo que hace no puede ser estorbado, ni puede ser frustrado, ni puede ser detenido, ese es Dios. 

Así que cuando Dios pone su corazón en sus escogidos en la eternidad pasada y les da a su Hijo para que venga a este mundo a dar su vida, para redimirlos en la Cruz y comprar su salvación, y cuando este, Dios el Padre, envía al Espíritu Santo junto con el Hijo, envía el Espíritu a este mundo para convencer de pecado, de justicia y de juicio, y para llamar, para cautivar, para convocar, para citar, para atraer, para regenerar, para conceder arrepentimiento, para conceder fe salvadora y para dar nueva vida, y para sellar, santificar y preservar, y para llevar a su presencia en el cielo.

Todo lo que a Él le place lo realiza, y nadie ni el diablo ni los demonios, ni hombre ni nación, ni pueblos, ni partido político, nada ni nadie puede impedir que el eterno beneplácito y propósito de Dios se lleve a cabo, y necesitamos gritarlo desde las azoteas, necesitamos decirlo a las naciones: el Señor reina y hace todo lo que le place, y quiero decirles que cualquier visión más baja de Dios es desagradable, cualquier visión más reducida de Dios es abominable porque el único Dios verdadero hace todo lo que le place. 

Pero hay un último pasaje, Salmo 139 [repite], —voy a tener que seleccionar estos versículos ahora, quiero ir al versículo 16, Salmo 139, versículo 16 me encanta este versículo y es una grandiosa declaración de la soberanía de Dios, todo el Salmo es afirmación de la soberanía de Dios, es decir, Él sabe lo que vamos a decir antes que lo digamos, Él sabe a dónde vamos antes de ir, es decir, Él lo sabe todo y lo hace todo.

Y ahora vamos al versículo 16: tus ojos vieron mi embrión, es decir, aun antes de que yo naciera, cuando me tejiste en el vientre de mi madre, versículo 16: en tu libro —este libro que Dios tiene en los cielos, que contiene Su eterno consejo y voluntad, y todo lo que va a suceder, como dice R.C. Sproul, no hay moléculas disidentes en el universo— en este libro, en el cielo se escribieron todos los días que me fueron dados cuando no existía ni uno solo de ellos, ¡esto es extraordinario!

Dios ha predeterminado el número de días que pasarás aquí en la tierra, Él ha designado soberanamente el día de tu nacimiento y ha designado soberanamente el día de tu muerte, nadie nacerá un día antes de esa fecha y no vivirá un día menos ni un día más que el día designado.

Y cada uno de los días en medio, ha sido designados por Dios, y todos están escritos en su libro y ningún hombre puede abrir ese libro, ningún hombre puede cambiar lo que está escrito en ese libro, ningún hombre sabe si siquiera lo que hay en ese libro sino el que lo escribió, en ese libro que es Dios mismo, quiero decir nuevamente no hay plan B, no hay plan C, no hay alteración en los planes de Dios, Él no hace las cosas sobre la marcha, Él no viene al centro de la cancha habiendo cambiado las instrucciones dadas en los vestidores, Él está llevando a cabo sus propósitos que ordenó desde la eternidad pasada, ¿no es eso grandioso? 

Nuestras oraciones no cambian su voluntad, nadie quería cambiar la voluntad de Dios, ya es totalmente sabia, totalmente perfecta y santa, debería aterrarnos la idea de que nuestra oración pudiera cambiar la voluntad de Dios, —¿estás bromeando?— nuestra oración nos cambia a nosotros, Dios es Dios, debemos orar y nuestras oraciones sí tienen una parte en el cumplimiento del plan y propósito eterno de Dios, pero necesitamos entender que todos nuestros días y todo lo que ocurrió en todos esos días, ya ha sido escrito de antemano por el Dios todopoderoso y es la vida más grandiosa que puedas vivir. 

Así que vivimos audaz, valiente y plenamente en los días que Él ha ordenado previamente para nosotros, no es de extrañar que este sea un libro de alabanza, no es de extrañar que esta teología la que produzca doxología para levantarse y bendecir el nombre del Señor.