
Dar un paso de fe
18 octubre, 2023
Esperar con fe
18 octubre, 2023Poner la fe en acción

El autor de Hebreos define la fe como «la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve» (Heb 11:1). La fe llena el vacío de la esperanza. La esperanza, cuando se combina con la fe, tiene sustancia, y la sustancia es algo en vez de nada. La fe también proporciona evidencia de lo que no es visible. La fe no es ciega. De hecho, lejos de ser ciega, es a la vez visionaria y aguda. Su evidencia no se basa en especulaciones, sino en la confianza en un Dios que ve lo que nosotros no podemos ver y en la fiabilidad de cada promesa que Él hace.
Una cosa es creer en Dios. Otra muy distinta es creerle a Dios. Abraham le creyó a Dios cuando dijo que le mostraría un país mejor. Volvió a creerle a Dios cuando Él manifestó Su promesa del pacto en Génesis 15, y por esta fe Abraham fue contado como justo. Fue justificado por su fe.
Abraham demostró que su fe era genuina cuando obedeció a Dios por fe. La verdadera fe siempre es una fe obediente. Abraham obedeció el llamado de Dios en su vida, y demostró esta obediencia cuando «salió». Su fe se transformó en acción.
Coram Deo: vivir delante del rostro de Dios
¿Cómo puedes poner tu fe en acción hoy?
Para estudiar más a fondo
Romanos 14:17-22