
Cinco maneras de procurar el contentamiento
10 septiembre, 2026Descanso para el alma
Una de las promesas más preciosas de Cristo es que Él dará descanso al alma. El gran padre de la iglesia, Agustín, escribió célebremente en Las confesiones: «Nos hiciste para ti, oh, Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que halle su descanso en ti». Jesús abordó esta necesidad de descanso cuando dijo:
Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar. Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera (Mt 11:28-30).
¡Qué seguridad tan extraordinaria: descanso para nuestra alma! ¿Acaso no es esto precisamente lo que necesitamos?
J. C. Ryle reconoció el profundo consuelo que brindan las palabras de Jesús. Aunque escribió desde la perspectiva de la Inglaterra del siglo XIX, su análisis de la condición humana no era diferente del de Agustín: separados de Dios, estamos inquietos y desesperados. Ryle escribió:
¡Cuán alentadoras y reconfortantes son estas palabras! La falta de descanso es uno de los grandes rasgos del mundo: la prisa, la aflicción, el fracaso y la decepción nos miran de frente por doquier. Pero aquí hay esperanza: existe un arca de refugio para los cansados, tan real como la que encontró la paloma de Noé. Hay reposo en Cristo: reposo para la conciencia y reposo para el corazón; un reposo fundamentado en el perdón de todos los pecados, y que brota de la paz con Dios.
El descanso para el alma solo puede hallarse en Jesús. Los seres humanos hacen grandes esfuerzos por encontrarlo en otras cosas, pero con cada intento fallido, la falta de descanso del alma se manifiesta con mayor fuerza. Encontramos descanso cuando acudimos únicamente a Cristo, tomamos su yugo y aprendemos de Él. Al descansar en Jesús, hallamos el verdadero descanso para nuestra alma.
Lo que Augustine y Ryle comprendieron fue lo mismo que Thomas Vincent, un pastor puritano del siglo XVII, meditó y atesoró. Así explicó Vincent el descanso del alma en Cristo:
El alma descansa en Cristo para salvación cuando ha sido convencida de que está perdida a causa del pecado y de que ni ella misma ni criatura alguna pueden rescatarla de esa condición; cuando ha llegado a conocer y creer que Cristo puede y quiere salvarla; y cuando, soltando todo aquello a lo que se aferraba entre las cosas creadas y renunciando a su propia justicia, se aferra a Cristo, depende de Él y deposita su confianza en Él, y solo en Él, para ser salva.
¿Has reconocido tu propia incapacidad para dar descanso a tu propia alma? ¿Estás persuadido de que Cristo puede y quiere salvarte? ¿Te has aferrado a Él para salvación? Acude a Jesús y Él te hará descansar. Reposa solo en Él, y hallarás descanso para tu alma fatigada.
El Dr. Jonathan L. Master es presidente de Greenville Presbyterian Theological Seminary en Greenville, Carolina del Sur, y anciano docente en la Presbyterian Church in America. Es autor de varios libros, entre ellos, Growing in Grace (Crecer en la gracia) y Reformed Theology (Teología reformada).

